Desaparecida tres dias.
Despues del ataque del mono y tras 12 horas en bus hasta Bangalore, cambio de bus para buscar la terminal de Tami Nadul (estado de la India en el que estoy ahora) y coger otro bus seis horas mas, llegue a Tirumvamanalai. Pensaba que iba a ser un lugar de paso, descansar una noche y seguir camino para llegar a la ansiada costa del Golfo de Bengala, ademas estaba diluviando, y por primera vez habia sido timada descaradamente por el conductor del tuk tuk que triplico el precio del recorrido que me llevaba hasta mi GuestHouse... pero era mi orgullo o la supervivencia. Asi que pague religiosamente el euro y medio que me pedia, y decidi que me iria al dia siguiente.
Sali a comer algo y me encontre con un chileno, un argentino y dos francesas que me explicaron que habian ido a Tirumvamanalai expresamente para estar en el Ashram Sri Ramala, y llevaban un mes alli. Me fui con ellos para alla y en el Ashram me dejaron libros sobre la vida y ensenyanzas del Sri Ramala, y me senti tan bien en aquel lugar y con tanta paz que decidi dedicarme tres dias a la vida contemplativa.
Tirumvamanalai es una ciudad pequenya, pero con un trafico infernal que recorre a todas horas la calle principal, sin embargo la montanya sagrada que la protege le da una energia y un magnetismo que se siente en cada rincon. Como en todas partes hay pillados occidentales que van alli a dar la nota creyendose los mas "iluminados" del lugar, pero la gran mayoria simplemente intentan absorber y sentir el espiritu especial que se respira en toda la ciudad.
Y de nuevo en ruta... y otra vez utilizando el transporte publico indio. Mi objetivo era llegar a Kanchimpuram. En el mapa parece que apenas esta a unos 150 km, pero para llegar me han hecho falta dos autobuses, uno hasta Vellore (3 horas) y otro hasta Kanchimpuram (2 horas). La verdad es que hay tres buses diarios que hacen la ruta Tirumvamanalai-Kanchimpuram, pero habia tanta gente esperando para entrar en uno de esos buses, que tome la ruta alternativa.
Asi que ya de noche y lloviendo he llegado a mi destino, y me he dado un pequenyo homenaje. Despues de mirar algunas GuestHouses que en la guia ponia que eran frecuentadas por hombres de negocios indios, y no gustarme ni una pizquita lo que por alli se veia, me he ido a un hotelito estupendo con aire acondicionado, tele, servicio de habitaciones... he hecho la colada, y tengo la habitacion que parece un puesto del mercadillo... vamos, todo un lujo por 15 euros.
Despues del ataque del mono y tras 12 horas en bus hasta Bangalore, cambio de bus para buscar la terminal de Tami Nadul (estado de la India en el que estoy ahora) y coger otro bus seis horas mas, llegue a Tirumvamanalai. Pensaba que iba a ser un lugar de paso, descansar una noche y seguir camino para llegar a la ansiada costa del Golfo de Bengala, ademas estaba diluviando, y por primera vez habia sido timada descaradamente por el conductor del tuk tuk que triplico el precio del recorrido que me llevaba hasta mi GuestHouse... pero era mi orgullo o la supervivencia. Asi que pague religiosamente el euro y medio que me pedia, y decidi que me iria al dia siguiente.
Sali a comer algo y me encontre con un chileno, un argentino y dos francesas que me explicaron que habian ido a Tirumvamanalai expresamente para estar en el Ashram Sri Ramala, y llevaban un mes alli. Me fui con ellos para alla y en el Ashram me dejaron libros sobre la vida y ensenyanzas del Sri Ramala, y me senti tan bien en aquel lugar y con tanta paz que decidi dedicarme tres dias a la vida contemplativa.
Tirumvamanalai es una ciudad pequenya, pero con un trafico infernal que recorre a todas horas la calle principal, sin embargo la montanya sagrada que la protege le da una energia y un magnetismo que se siente en cada rincon. Como en todas partes hay pillados occidentales que van alli a dar la nota creyendose los mas "iluminados" del lugar, pero la gran mayoria simplemente intentan absorber y sentir el espiritu especial que se respira en toda la ciudad.
Y de nuevo en ruta... y otra vez utilizando el transporte publico indio. Mi objetivo era llegar a Kanchimpuram. En el mapa parece que apenas esta a unos 150 km, pero para llegar me han hecho falta dos autobuses, uno hasta Vellore (3 horas) y otro hasta Kanchimpuram (2 horas). La verdad es que hay tres buses diarios que hacen la ruta Tirumvamanalai-Kanchimpuram, pero habia tanta gente esperando para entrar en uno de esos buses, que tome la ruta alternativa.
Asi que ya de noche y lloviendo he llegado a mi destino, y me he dado un pequenyo homenaje. Despues de mirar algunas GuestHouses que en la guia ponia que eran frecuentadas por hombres de negocios indios, y no gustarme ni una pizquita lo que por alli se veia, me he ido a un hotelito estupendo con aire acondicionado, tele, servicio de habitaciones... he hecho la colada, y tengo la habitacion que parece un puesto del mercadillo... vamos, todo un lujo por 15 euros.
2 comentarios:
Cuando vuelvas tienes un puesto asegurado en el departamento de.. " optimización" del transporte público, que intensidad entre Tú y los buses...me interesa eso del magnetisimo y la energía que se siente en la zona yo se porqué lo digo...y bueno el tuk-tuk algún fallo tenía que tener...cono no tines pinta de extranjera ni na en la India pues se ha dao cuenta el conductor jeje.
Y mira iba a criticar
" tu homenaje" en el hotel pero vistas las vicisitudes de los últimos dias lo veo justificado..ese templo de la foto im-presionante ;)Cuídate Rubita Beset de Alacant.
LAS NOTICIAS HAN DICHO Q EL POBRE MONO A COGIDO UN TRAUMA POR TU CULPA JAJAJAJAJ NO LE DEJASTE COMERSE LA RASTA JAJAJAJJAJA
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